El proyecto de instalación de una planta de biogás en el polígono industrial La Polvorista, en Molina de Segura, ha generado un fuerte rechazo entre los vecinos y empresarios locales, quienes exigen su paralización y traslado a una ubicación más alejada de áreas residenciales y educativas. El grupo socialista en el Ayuntamiento de Molina de Segura ha presentado una moción pidiendo la suspensión de las obras hasta que se establezca una normativa ambiental específica que regule la instalación de plantas de biogás, con el fin de proteger la calidad de vida de los ciudadanos y garantizar la sostenibilidad ambiental. Además, la moción solicita la creación de un proceso participativo para que los vecinos puedan expresar sus inquietudes y propuestas sobre el proyecto.
Los vecinos, organizados en una plataforma, han expresado su preocupación por la proximidad de la planta al colegio CEU San Pablo, a solo 700 metros, y la posibilidad de que se generen malos olores y problemas de tráfico pesado debido al transporte de residuos. La planta tiene una capacidad para tratar 36.500 toneladas anuales de purines, estiércol y lodos, lo que ha intensificado el rechazo social, especialmente cuando se menciona que la autorización ambiental de la planta ya reconoce la posibilidad de malos olores.
La situación se complica con el apoyo del Gobierno regional a la instalación de plantas de biogás en la Región de Murcia. El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, ha defendido la construcción de hasta 40 plantas de biometano, argumentando que estas infraestructuras pueden generar empleo, movilizar inversiones y fortalecer la economía local. Sin embargo, las tensiones políticas continúan, ya que el PSOE y Podemos han instado al Gobierno regional a elaborar una normativa que regule adecuadamente la ubicación de las plantas de biogás para evitar que se instalen cerca de núcleos urbanos, mientras que el PP y Vox defienden su desarrollo bajo la legislación vigente.
A pesar de las críticas y las protestas vecinales, las obras de la planta de biogás en Molina de Segura siguen adelante, lo que ha intensificado el malestar en la comunidad. Los vecinos, respaldados por algunos sectores políticos, insisten en que se tomen en cuenta sus preocupaciones antes de que el proyecto se complete.