29 Noviembre 2024 Rosa Roda

La instalación de una planta de biogás en el polígono industrial La Polvorista, en Molina de Segura, ha provocado una fuerte oposición entre los vecinos, especialmente debido a su proximidad a colegios, urbanizaciones y empresas. La planta, que será operada por la empresa EFEDOS BIOGÁS, tendrá la capacidad de tratar 36.500 toneladas anuales de purines, estiércol y lodos de aguas residuales, y está ubicada a solo 700 metros del colegio CEU San Pablo. La autorización ambiental emitida para el proyecto ya advierte sobre la posibilidad de malos olores, lo que ha alarmado a los residentes cercanos.

A pesar de la creciente indignación vecinal y empresarial, el alcalde José Alfonso Hernández no ha tomado medidas para frenar la construcción, y la Junta Rectora de la Entidad Urbanística Mirador de Agridulce II ha solicitado la revocación de la licencia de obras, destacando que no se oponen a las plantas de biometano, sino a su proximidad a áreas residenciales. Los opositores temen que la planta afecte la salud, el medio ambiente y el valor de las propiedades cercanas debido a la contaminación por olores, el riesgo de plagas y los posibles accidentes industriales.

Podemos ha solicitado al Gobierno regional la realización de una consulta pública para que los vecinos puedan expresar su opinión sobre el proyecto. La moción presentada en la Asamblea Regional busca promover la transparencia y la participación ciudadana, así como una moratoria en la instalación de plantas de biogás hasta que se desarrolle una normativa que regule las distancias mínimas y los impactos ambientales y de salud.

A pesar de las preocupaciones sociales, el Gobierno regional, liderado por López Miras, defiende el proyecto, destacando el potencial de la Región de Murcia para albergar hasta 40 plantas de biogás, que podrían cubrir el 13% de la demanda regional de gas natural, generar empleo y fortalecer la economía local. Sin embargo, el rechazo sigue creciendo en varias localidades de la región, donde los vecinos exigen una regulación más estricta y un proceso de consulta antes de avanzar con estos proyectos.