El Ayuntamiento de Molina de Segura, encabezado por el alcalde José Ángel Alfonso, ha declarado “inviable” el traslado de la planta de biogás en el polígono La Polvorista, a pesar de las protestas de vecinos y empresarios que exigen que se ubique lejos de colegios, urbanizaciones y empresas. El concejal de Medio Ambiente, José Manuel Hernández, defendió que la ubicación actual fue seleccionada tras cumplir con criterios técnicos y urbanísticos, y que cambiarla podría ser ilegal y generar litigios. En lugar de reubicar la planta, el consistorio apuesta por reforzar los controles ambientales y modificar la normativa local para futuras instalaciones.
La protesta vecinal sigue creciendo, con más de 500 personas concentradas frente al Ayuntamiento exigiendo la paralización de las obras y una consulta pública. Los manifestantes señalan que la planta está demasiado cerca de zonas residenciales y de un colegio, y acusan al alcalde de no haber consultado a la población antes de tomar decisiones. Además, la plataforma Stop Biogás ha convocado nuevas movilizaciones para el 11 de enero.
Mientras tanto, el Partido Socialista y Podemos han respaldado las demandas de los vecinos, pidiendo la paralización de las plantas de biogás hasta que se establezca una normativa que garantice la participación ciudadana y proteja las zonas residenciales. El Gobierno regional, sin embargo, ha rechazado la creación de una nueva normativa para regular las distancias de las plantas de biogás, asegurando que la legislación actual es suficiente para garantizar su seguridad y cumplimiento.
El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, defendió el apoyo del Gobierno central a la producción de biogás y destacó que la tecnología utilizada es segura y avanzada, con medidas para mitigar olores. A pesar de las críticas y la oposición de las comunidades vecinales, la planta de biogás de Molina de Segura sigue adelante, con la promesa de generar energía limpia y contribuir a los objetivos de descarbonización de la Unión Europea.