La instalación de una planta de biogás en el polígono industrial La Polvorista, en Molina de Segura, ha desatado una creciente indignación entre los vecinos y empresarios locales. El proyecto, impulsado por la empresa Efedos Biogás, ahora transformada en Heygaz Spain S.L., ha sido aprobado por el Ayuntamiento a pesar de las preocupaciones sobre su ubicación cercana a zonas residenciales, colegios y urbanizaciones. Los vecinos denuncian que la planta está situada a solo 700 metros del colegio CEU San Pablo y a pocos metros de viviendas, lo que pone en riesgo la salud y calidad de vida de miles de personas.
A pesar de las críticas y las movilizaciones, el alcalde José Ángel Alfonso, del PP, ha mantenido su postura y no ha detenido las obras. A finales de diciembre, prometió la emisión de un informe técnico para evaluar la viabilidad de una revisión de oficio del expediente, pero hasta ahora no se ha producido ninguna respuesta ni acción concreta. Esta falta de respuesta ha generado aún más incertidumbre e indignación entre los residentes, quienes ven cómo las obras avanzan sin la revisión prometida.
Los vecinos no solo cuestionan la falta de transparencia y la rapidez con la que se tramitó la licencia de obras, sino también los riesgos asociados al funcionamiento de la planta, como los malos olores, la posibilidad de explosiones, emisiones de gases tóxicos y la contaminación de suelos y aguas. A pesar de que los documentos internos del Ayuntamiento de Molina de Segura revelan que el consistorio es consciente de estos riesgos, el alcalde sigue defendiendo la viabilidad del proyecto sin detenerlo.
La Plataforma Vecinal “STOP PLANTA DE BIOGÁS MOLINA DE SEGURA” ha convocado una marcha de protesta para el 16 de febrero, en la que exigirán la paralización inmediata de las obras y el traslado de la planta a una ubicación más alejada de las zonas residenciales. A esta protesta se han unido organizaciones ecologistas, sindicatos y empresarios del polígono La Polvorista, quienes también están tomando acciones legales para frenar el proyecto.
El rechazo a la planta de biogás no es exclusivo de Molina de Segura. Otros municipios, como el Ayuntamiento de Murcia y el de Albacete, han rechazado proyectos similares por los riesgos que conllevan para la salud pública y el medio ambiente, lo que ha incrementado las tensiones políticas y sociales sobre la instalación de estas plantas en zonas urbanas. Mientras tanto, el Gobierno regional sigue defendiendo el biogás como una fuente de energía renovable, pero sin establecer las normativas claras para su ubicación y operación en áreas cercanas a poblaciones.
La situación en Molina de Segura sigue siendo un tema candente, con un fuerte rechazo de la comunidad local que se niega a aceptar un proyecto que consideran perjudicial para su salud y su futuro. La movilización social promete continuar hasta que el proyecto sea detenido o reubicado.